Querido septiembre
Sí, dije que escribiría. A lo largo del día y nuestras vidas decimos muchas cosas, y algunas de ellas se quedan en eso, en cosas que dijimos, no en actos. En realidad pido disculpas, no me gusta fallar a mis palabras... ¡Pero comencemos!
Querido septiembre:
No sabes la de cosas que he vivido este verano. No sabes la de cosas que he aprendido. No sabes la de cosas que te podría contar hasta que te aburrieras... pero no he venido a eso. He venido como tú: sin menos esperarlo y cargada de nuevos objetivos. En cuanto deje de escribir para ti me iré directa a aquel post que publiqué en el que decía cómo había sido un poco mi primer año de universidad, y me parece increíble que se quede en eso, en el primer año, porque en un abrir y cerrar de ojos estoy pisando la línea de salida del segundo año dispuesta a llegar de nuevo a una meta.
No mentiré si digo que mi cabeza vuelve a inundarse de preguntas, dudas e incertidumbre puesto que cambian las cosas. Ya no son respecto a perderme en la facultad o vergüenza a preguntar a gente que no conozco. Ahora me presento con un nuevo horario, y puede que a consecuencia de ello no vuelva a ver con frecuencia caras que veía en clase o en el pasillo, caras que te hacían reír, caras que te hacían ser cómplices de bromas en la biblioteca o el típico cotilleo en clase. Caras que te hacían sentir como en casa puesto que la tuya quedaba exactamente a 85Km de distancia.
Septiembre... querido septiembre... querido y odiado a la misma vez por millones de personas. Traes cambios y a la mayoría de personas nos da miedo el cambio. Sí septiembre, todavía quedamos ese tipo de personas. Queremos que lo bueno que conocemos nos acompañe el resto de nuestras vidas, de nuestras copas llenas en bares y de nuestras risas acabadas en una tos larga y profunda. "Lo bueno siempre acaba", dicen aquellos y aquellas ingenuos/as que pierden la ilusión y esperanza de mantener lo bueno. Es cierto lo que dicen los/as demás de que para mantener aquello que queremos, hay que cuidarlo. No hay mayor ejemplo que la mata de menta que me regaló mi padre, que ahí está, más bonita que cuando vino.Ahora, siendo la 01:23 de la mañana creo que debo ir revisar ese post y a dormir, pues mañana debo plantarle cara a este nuevo miedo querido septiembre, la matrícula me espera. Te dejo algún adorno bonito por aquí para ir despidiendo el verano. Buenas noches.

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